PERSONAJES:
ESPOSA
ESPOSO
(Está la esposa sentada, llega el marido).
ESPOSO Hola (beso)
ESPOSA Hola amor ¿Cómo te fue?
ESPOSO Bien (se sienta frente a ella) Oye, no me había fijado que no me habías planchado esta camisa y así me la puse. Todo el mundo se ha de haber dado cuenta.
ESPOSA (Lo examina) Mmm… pues según yo sí te la había planchado. Mira, fíjate en las mangas: sí está planchada, nada más que no se le quitan bien todas las arrugas, por el material, yo creo.
ESPOSO (Sin verla a la cara)Pues a mi madre le quedan perfectas, le deberías decir que te enseñe.
ESPOSA (aparte) Otra vez…(molesta. Se levanta) ¿Ah, sí? No me digas. Además de que cocina y lava mejor que yo, también plancha. (Irónicamente) ¿Y qué más sabe hacer tu mamá? Seguro que sabrá hacer un ensayo sobre la Literatura Española de la Edad Media.
ESPOSO Ay, claro que no.
ESPOSA ¿No? Bueno, pero se sabrá las declinaciones del Latín. (Pausa, se miran enojados) ¿Tampoco? Fíjate… pero seguro que puede hacer la trascripción Fonética y Fonológica de cualquier dialecto.
(Silencio)
ESPOSA ¿No?
ESPOSO (resignado, suspira) No
ESPOSA (con fingida sorpresa) Ah… no sabe, pero lava, cocina y plancha, qué versátil la señora.
ESPOSO (se levanta) Ya párale ¿no?
ESPOSA (Bajando el tono, pero con ironía leve) No te enojes, mira, si quieres me salgo del trabajo, aprendo a planchar, y ponemos un negocio de planchar ropa. Creo que pagan como doce pesos por camisa ¿Cómo ves?
ESPOSO (bajando el tono) Pues ganarías lo mismo, pero ya, olvídalo, no quiero pelear ¿Qué hay de cenar?
ESPOSA (sonríe)
9.11.2006
9.07.2006
El castigo sin crimen de Kafka y las mujeres.
Franz Kafka creía que su padre violaba su privacidad poque vivía con él. Según Milán Kundera, Kafka fue capaz de imaginar un estado totalitario (que en su tiempo no existía) conociendo unicamente su núcleo: la familia. Una familia donde existe el totalitarismo, en este caso ejercido por el padre dominante.
Afortunadamente para Kafka (y desafortunadamente tal vez para la Literatura de nuestro siglo), él no conoció la vida en pareja. A él no le tocó ser mujer (lo que es bueno, porque de ser así probablemente su obra no habría llegado a nuestros días), ni vivir al lado de alguien que controla -o lo pretende- cada latido de tu corazón.
Alguien que no sólo es capaz de observarte mientras duermes, mientras comes, mientras te bañas, incluso mientras tienes un orgasmo. No sólo te observa, está ahí. No te deja un segundo, quiere saber todo de ti, pregunta el por qué de cada suspiro.
La prisión es como un mal matrimonio.
Un mal matrimonio es como vivir en libertad condicional. Sin oportunidad de desaparecer de la ciudad (o del país) cuando mejor nos convenga o cuando se nos antoje. Sin capacidad de llegar a una hora no establecida a dormir, con las llamadas restringidas, con la necesidad perpetua de borrar todos los mensajes sospechosos del celular , cada mail incriminatorio…¿incriminatorio de qué? ¿Es culpable el que tiene amigos? ¿Es un crimen ser infiel? Desgraciadamente no.
Kundera dice que en Kafka podemos apreciar al castigo en busca de su culpa. Así vivimos las esposas, aún del siglo XXI, buscando la culpa al castigo eterno de lavar, pulir, limpiar, cocinar, llorar. El castigo de llorar por todo o por casi nada. Nadie cree ya que sea un castigo por el estúpido crimen de haber hecho comer una manzana a un estúpido hombre en el principio de los siglos.
Las más feministas están condenadas a no conseguir una relación estable y las que han decidido cultivar su inteligencia antes que su belleza (por razones médicas o personales) viven con la sentencia de las miradas de indiferencia de todo hombre; aún cuando este no cultive su belleza, no sea particularmente atractivo o siquiera inteligente.
Como estos hay muchos castigos, pero ¿Cuál fue el delito?
No es una cuestión de género, ya que hay mujeres a las que la vida parece sonreírles. No es cuestión de dinero, ni siquiera de suerte.
El delito podría ser el haberse enamorado alguna vez.
Afortunadamente para Kafka (y desafortunadamente tal vez para la Literatura de nuestro siglo), él no conoció la vida en pareja. A él no le tocó ser mujer (lo que es bueno, porque de ser así probablemente su obra no habría llegado a nuestros días), ni vivir al lado de alguien que controla -o lo pretende- cada latido de tu corazón.
Alguien que no sólo es capaz de observarte mientras duermes, mientras comes, mientras te bañas, incluso mientras tienes un orgasmo. No sólo te observa, está ahí. No te deja un segundo, quiere saber todo de ti, pregunta el por qué de cada suspiro.
La prisión es como un mal matrimonio.
Un mal matrimonio es como vivir en libertad condicional. Sin oportunidad de desaparecer de la ciudad (o del país) cuando mejor nos convenga o cuando se nos antoje. Sin capacidad de llegar a una hora no establecida a dormir, con las llamadas restringidas, con la necesidad perpetua de borrar todos los mensajes sospechosos del celular , cada mail incriminatorio…¿incriminatorio de qué? ¿Es culpable el que tiene amigos? ¿Es un crimen ser infiel? Desgraciadamente no.
Kundera dice que en Kafka podemos apreciar al castigo en busca de su culpa. Así vivimos las esposas, aún del siglo XXI, buscando la culpa al castigo eterno de lavar, pulir, limpiar, cocinar, llorar. El castigo de llorar por todo o por casi nada. Nadie cree ya que sea un castigo por el estúpido crimen de haber hecho comer una manzana a un estúpido hombre en el principio de los siglos.
Las más feministas están condenadas a no conseguir una relación estable y las que han decidido cultivar su inteligencia antes que su belleza (por razones médicas o personales) viven con la sentencia de las miradas de indiferencia de todo hombre; aún cuando este no cultive su belleza, no sea particularmente atractivo o siquiera inteligente.
Como estos hay muchos castigos, pero ¿Cuál fue el delito?
No es una cuestión de género, ya que hay mujeres a las que la vida parece sonreírles. No es cuestión de dinero, ni siquiera de suerte.
El delito podría ser el haberse enamorado alguna vez.
palabrejas relacionadas:
tatuajes del sol
El número telcel que usted marcó...

"No es mi culpa, es de la televisión, un programa bueno tras otro. No me dejan vivir"
Homero (Simpson, claro)
Del otro lado del teléfono no hay nadie.Ni debajo de la cama.
Ni en ningún lado.
Por eso dejamos de sentirnos solos cuando estamos frente a la computadora o el televisor.
No hay nadie ahí, lo sabemos y no importa, porque parece que ahí están, que son muchos y que están bien.
A diferencia de los que creemos que deberían estar ahí, pero no nos contestan y se niegan a estar donde deberían, es decir, en el mundo. Se niegan a existir y por eso se niegan a responder. Nos enfrentan con su silencio, con una grabación que nos invita a dejar un mensaje porque la persona de momento no existe, pero en cualquier momento puede regresar a nuestra esfera de acción y sabrá lo que queremos decirle.
La televisión no nos obliga a esto. La televisión está ahí (aparentemente) y nos habla aún cuando decidamos no estar y no responderle, aun cuando le ofrezcamos un silencio de muerte y nos ocupemos en nuestros asuntos. Ella seguirá hablando, acompañando (aparentemente) y llenando nuestro vacío que no es únicamente el de la casa, sino uno mucho más grande (menos aparente).
12.21.2005
fin de año
Odio estas fechas porque es cuando la familia empieza a bombardearlo a uno con que perdonar es una cosa muy bonita y necesaria.
También hay que escoger dónde la pasaremos y eso crea conflictos internos con la familia.
Peor aún, hay que elegir a quién regalar y qué regalarles...otro conflicto. Y el sólo reglao no basta, hay que envolverlos, todos y cada unos.
No sé si soy demasiado egoísta para eso o qué pasa, peor no me gusta que me pongan fechas para dar regalos. A mí me gusta pensar en alguien que quiero cuando yo quiera y darleloque yo quiera.
No hablo de cuestiones religiosas porque para mí la navidad no es eso, ya que no profeso religión de ningún tipo. Así que la fecha se vuelve para mí loqu epara muchos otros. Un día vacío, consumista, lleno de gente, de abrazos mal disimulados, de frío, de comer más de lo necesario...Afortunadamente la gente suele vovlerse bondadosa o al menos amable en estas fechas, claro, siempre y cuando no estés en una tienda de juguetes.
También hay que escoger dónde la pasaremos y eso crea conflictos internos con la familia.
Peor aún, hay que elegir a quién regalar y qué regalarles...otro conflicto. Y el sólo reglao no basta, hay que envolverlos, todos y cada unos.
No sé si soy demasiado egoísta para eso o qué pasa, peor no me gusta que me pongan fechas para dar regalos. A mí me gusta pensar en alguien que quiero cuando yo quiera y darleloque yo quiera.
No hablo de cuestiones religiosas porque para mí la navidad no es eso, ya que no profeso religión de ningún tipo. Así que la fecha se vuelve para mí loqu epara muchos otros. Un día vacío, consumista, lleno de gente, de abrazos mal disimulados, de frío, de comer más de lo necesario...Afortunadamente la gente suele vovlerse bondadosa o al menos amable en estas fechas, claro, siempre y cuando no estés en una tienda de juguetes.
11.26.2004
El segundo intento
Efectivamente, escribí mi blog y lo olvidé. Lo abandoné.
Acabo de encontrarlo ahí solito tratando de decirle algo a alguieny no diciendo nada.
Me compadecí de él proque en estos momentos me siento exactamente igual ¡me identifico ocn mi blog abandonado!
Yo no estoy precisamente abandonada o olvidad en el mundo,peor sí me pasa eso de querer decir algo y no saber qué es.
Como no sé que es loque quiero decir (y a dmeás nome atrevo) entonces no digo nada, permanezco en silencio e intento mostrar indiferencia. Dejo que la vida me pase por encima hasta que otra fuerza la cambie. Creo que eso se llama inercia. Tmabién se llama estupidez. Es necesario asunir la fuerza para cambiar la vida, no dejar que se maneje sola. Es muy tonta la pobre y se puede estrellar.
¿Dónde tenemos esa fuerza interna que es a veces tan difícil de encontrar? ¿Por qué sale a veces de su escondite ynos sorprende e incluso asusta?
Obviamente no espero que lo que estoy escribiendo aquí le interese a alguien. Si estás leyendo y no eres yo y lo detestas puedes marcharte en cualquier momento.
Si eres yo...espera.
"siemrpe es la misma función, el mismo espectador, el mimso teatro, en el que tantqas veces actuó y perder la razón, en un juego tan real, quizás fuera un errror, cúrame esta herida por favor".
Ayer me dí cuenta de que nunca he entendido del todo esa canción, pero qué bonita es ¿verdad?
¿Por qué me molsto en escribir cosas que no son nada? ¿Por qué te molestas en leerlo?
Acabo de encontrarlo ahí solito tratando de decirle algo a alguieny no diciendo nada.
Me compadecí de él proque en estos momentos me siento exactamente igual ¡me identifico ocn mi blog abandonado!
Yo no estoy precisamente abandonada o olvidad en el mundo,peor sí me pasa eso de querer decir algo y no saber qué es.
Como no sé que es loque quiero decir (y a dmeás nome atrevo) entonces no digo nada, permanezco en silencio e intento mostrar indiferencia. Dejo que la vida me pase por encima hasta que otra fuerza la cambie. Creo que eso se llama inercia. Tmabién se llama estupidez. Es necesario asunir la fuerza para cambiar la vida, no dejar que se maneje sola. Es muy tonta la pobre y se puede estrellar.
¿Dónde tenemos esa fuerza interna que es a veces tan difícil de encontrar? ¿Por qué sale a veces de su escondite ynos sorprende e incluso asusta?
Obviamente no espero que lo que estoy escribiendo aquí le interese a alguien. Si estás leyendo y no eres yo y lo detestas puedes marcharte en cualquier momento.
Si eres yo...espera.
"siemrpe es la misma función, el mismo espectador, el mimso teatro, en el que tantqas veces actuó y perder la razón, en un juego tan real, quizás fuera un errror, cúrame esta herida por favor".
Ayer me dí cuenta de que nunca he entendido del todo esa canción, pero qué bonita es ¿verdad?
¿Por qué me molsto en escribir cosas que no son nada? ¿Por qué te molestas en leerlo?
6.23.2004
Esto es un primer intento
Es muy tarde, tengo sueño. No sé de qué se trata este asunto y seguramente mañana pensaré que sólo fue un extraño sueño.
Habrá alguien que em recuerde que es real.
¿Habrá alguien que me recuerde que es real?
El internet es tan vacío y tan poblado y tan...absurdo.
A veces no sé si me imagino que hay alguien del otro lado o si en realidad hay gente ahí, si lo que escribi lo leerá alguien o es sólo para mí.
Y como seguramente esto se perderá en el tiempo, en la enormidad, en el montón y en un espacio infinito, pues no me preocupo de lo que digo ni de cómo lo digo. Al fin y al cabo, se pueede borrar ¿verdad?
¿O quedará registrado para siempre en una máquina desconocida que retendrá mis datos con fines destructivos?
Me estoy dando cuenta de que me hace daño no dormir y creo que dejaré de escribir justo ahora.
Habrá alguien que em recuerde que es real.
¿Habrá alguien que me recuerde que es real?
El internet es tan vacío y tan poblado y tan...absurdo.
A veces no sé si me imagino que hay alguien del otro lado o si en realidad hay gente ahí, si lo que escribi lo leerá alguien o es sólo para mí.
Y como seguramente esto se perderá en el tiempo, en la enormidad, en el montón y en un espacio infinito, pues no me preocupo de lo que digo ni de cómo lo digo. Al fin y al cabo, se pueede borrar ¿verdad?
¿O quedará registrado para siempre en una máquina desconocida que retendrá mis datos con fines destructivos?
Me estoy dando cuenta de que me hace daño no dormir y creo que dejaré de escribir justo ahora.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)